En 1856, tras escribir Moby Dick, Herman Melville escribió “Bartleby, el escribiente” donde un abogado contrata a un nuevo secretario, que ante una solicitud de su jefe le contesta amablemente “Preferiría no hacerlo” … Mucho se ha escrito sobre este libro, Gilles Deleuze en su ensayo sobre el libro indicaba que Bartleby abría “un vacío en el lenguaje” Es la renuncia como actitud sostenible.
De igual forma, en 1996, a los arquitectos franceses Anne Lacaton y Jean Philipe Vassal les encargaron la remodelación de una plaza en Burdeos y tras hablar con los vecinos concluyeron que lo único necesario era limpiarla mas a menudo. Y es que hay que saber decir que no, eliminando lo superfluo… y esto es en parte de autocritica que nos hacemos dentro de Crystalzoo.
La anterior corporación de Hondón de las Nieves quería tirar el edificio donde antiguamente se encontraba el Ayuntamiento de Hodón de las Nieves, grandes problemas estructurales, lo antiguo es viejo y lo viejo hay que tirarlo. Nuestro planteamiento fue, “preferiría no hacerlo”. Trabajamos con el edificio, horadamos el conjunto con patios verticales y horizontales que nos garantizaban la luz y la amabilidad de la propuesta, así como Eduardo Chillida planteó, la perforación del monte Tindaya de Fuerteventura. De igual forma el planteamiento de la rehabilitación y ampliación del Ayuntamiento de Hondón de las Nieves, parte de la premisa de considerar la antigua construcción como un elemento másico a perforar, en la búsqueda de la luz, así como planteó Chillida su actuación en su montaña sagrada de Fuerteventura.
Las construcciones vernáculas de grandes muros, huecos de reducidas proporciones y crujías de tres por tres con estructura de viguería de madera sobre fábrica de mampostería, siempre trasladan esta imagen másica y contundente.
Cuando llegamos a Fondó de les Neus, esta sensación era mayor debido a la deteriorada situación de la edificación, totalmente apuntalada y cerrada.
Por lo que nuestra primera idea fue la de generar pozos de luz que cosieran de formas diferentes la actuación la cual considerábamos como una gran roca por horadar.
Pozos de luz tanto verticales, como horizontales, que atravesasen el edificio trasladando la luz natural a todos los espacios, generando la sorpresa al usuario del edificio en su recorrido, que se plantea como una calle a través de estas perforaciones.
De igual forma, esta luz natural nos ayudaría a mejorar las condiciones de los trabajadores del centro, que ganarían al tener luz natural en cada uno de sus puestos de trabajo.
El primero de estos pozos de luz se ubica en la planta baja, un pozo horizontal que permite generar un espacio único que da la bienvenida a los usuarios, y conecta las dos calles a través de un espacio abierto a la ciudadanía, que transmite, a través de la arquitectura, los ideales de la nueva política, más transparente y cercana. El planteamiento era abrir la política a los ciudadanos con una hibridación programática cultural junto con la sala de los técnicos, lo cuales reciben aquí las dudas y problemas de los vecinos, con un sistema de mesas calientes en función de los horarios.
A nivel formal trabajamos con una estructura unidireccional, de forma que la lectura del espacio, recordase a las antiguas viguerías de madera, buscando trasladar la estética de finales de siglo IXX, a una forma de construcción contemporánea, tendiendo puentes psicológicos con los antiguos usuarios, en busca de una lectura más amable y humana de un edificio administrativo.
Esta estructura se enmarca por medio de unas piezas que la acompañan en todas las plantas, donde ubicamos los aseos y piezas auxiliares de los diferentes espacios.
En la calle trasera, el espacio se pliega generando una replaceta, nuestra actuación tiene vocación de servicio público y de crear ciudad, siendo un mirador a la gran sala abierta a la población de Fondó de les Neus.
En las plantas superiores se suceden los espacios acristalados de las diferentes concejalías, acompañados en todo momento por los patios que horadan el espacio e iluminan tanto estos espacios como la circulación.
Los despachos se acristalan para marcar la transparencia de la nueva política y frente a ellos el propio edificio se disloca para poder albergar dentro de las circulaciones pequeños espacios de descanso y espera para los ciudadanos que vengan a solucionar sus problemas.
Al final del recorrido el salón de plenos se configura como un espacio en grada con una sala superior ingrávida de invitados que vuelca sobre el salón de plenos, como un guiño mas de esa nueva política, donde los concejales no están por encima de los ciudadanos.
Desde esta sala se accede a la terraza superior, ligada como zona de descanso de los visitantes de los plenos, desde donde poder observar las mejores vistas de las montañas que configuran el entorno visual de Fondó de les Neus del que debe su nombre desde donde poder ver las montañas que rodean el valle del Vinalopó.