MIGUEL LANZ DURET
Una propuesta que articula nuevos perfiles habitacionales con las dinámicas del tejido urbano.
Ubicado en la intersección de Periférico y Miguel Lanz, este proyecto surge como resultado de un polígono de actuación que permitió fusionar tres predios colindantes. La estrategia consistió en aprovechar al máximo el potencial de cada terreno para consolidar una torre esbelta de siete niveles, optimizando el uso de suelo disponible y generando una volumetría escalonada que respondiera a las condiciones urbanas del entorno.
Con una superficie construida de 1000 m², Miguel Lanz Duret se despliega verticalmente en una composición que integra seis departamentos y locales comerciales en planta baja. El remetimiento de 10 metros sobre Periférico define la geometría del conjunto, generando una silueta delgada que se adapta con elegancia a la esquina, y que permite una lectura clara del volumen desde el espacio público.
Cada departamento se distingue por su superficie, la cual, va de 60 m² hasta los 160 m², pero sobre todo, por su relación directa con las terrazas escalonadas que articulan el proyecto. Esta diversidad tipológica responde a un análisis de mercado orientado a un perfil joven, principalmente parejas sin hijos con doble ingreso, un nicho de mercado conocido como “Double Income, No Kids” o “DINKs”, que buscan espacios funcionales, bien ubicados y con potencial patrimonial.
Desde el inicio, el proyecto fue concebido como una respuesta directa a las necesidades del cliente, quien buscaba una propuesta comercial con alta eficiencia y rápida colocación en el mercado. Esta intención se traduce en la incorporación de locales comerciales en planta baja y estacionamiento al aire libre, aprovechando la esquina estratégica para activar el frente hacia Periférico como un espacio público abierto.
Así, las contenciones de concreto que estructuran el edificio Miguel Lanz Duret no sólo definen su base, sino que también articulan las terrazas habitables y refuerzan el carácter urbano del conjunto, integrando lo comercial y lo residencial en una solución arquitectónica coherente y funcional. La fachada se caracteriza por el juego de cartelas que dialogan con los vanos y macizos, aportando ritmo y profundidad al volumen.
La expresión arquitectónica incorporada en el proyecto, junto con la proporción vertical del edificio, define su identidad: Una propuesta contemporánea que equilibra eficiencia, claridad formal y una relación directa con la ciudad.