Un refugio de invierno situado en el Alto de las Palmas, a 2.550 msnm, que integra con precisión lenguajes industriales, modernos, rústicos y artesanales, alcanzando un balance armónico entre ellos. Las formas y configuraciones, planteadas con mesura, dialogan entre sí y revelan afinidades que se perciben con claridad al compararlas. Los espacios interiores, cálidos y vinculados de manera directa con la vegetación circundante, atraviesan el proyecto y favorecen una experiencia serena: invitan a habitar, contemplar y respirar con tranquilidad.