En el corazón de la zona lacustre del sur de Chile, el nuevo proyecto ferretero de MCT y ELECTROCOM S.A. en Villarrica se instala como una pieza contemporánea que dialoga con el territorio desde la materia, la forma y el oficio. Más que una infraestructura comercial, la obra propone una reflexión sobre cómo el retail especializado puede integrarse a paisajes de fuerte identidad, reinterpretando códigos locales sin renunciar a la eficiencia ni a la lógica industrial que exige su programa.
El conjunto se organiza a partir de una clara estrategia volumétrica: un volumen industrial se sitúa hacia el fondo del predio, resolviendo las operaciones logísticas, mientras que la sala de ventas se adelanta hacia el borde de la acera, estableciendo una relación directa con el peatón y activando el espacio público inmediato. Esta disposición no solo optimiza la funcionalidad interna, sino que construye una transición gradual entre la escala urbana y la escala productiva.
Uno de los gestos más significativos es la incorporación de geometrías diagonales que evocan, de manera abstracta, las laderas y fracturas del paisaje volcánico circundante. Estas operaciones formales no son meramente expresivas: articulan las cubiertas y fachadas, permiten el manejo de aguas lluvias, fundamental en el clima del sur, y construyen una silueta reconocible que ancla el edificio en su contexto geográfico.
La materialidad refuerza esta búsqueda de pertenencia. El uso de maderas nativas en distintos formatos y tonalidades reviste los volúmenes principales, otorgando calidez y una lectura tectónica vinculada a la tradición constructiva local. La madera, además de su valor identitario, responde a criterios de sustentabilidad, reduciendo la huella de carbono y favoreciendo procesos constructivos más eficientes. En contraste, la piedra y los elementos metálicos expuestos introducen una dimensión más industrial, coherente con el carácter ferretero del programa.
En el interior, la continuidad espacial se resuelve mediante un sistema de placas de terciado y estructuras de acero a la vista, configurando un ambiente de dos niveles que combina robustez y claridad funcional. La experiencia del usuario se organiza de manera intuitiva, facilitando el recorrido y el acceso a productos, en una lógica que privilegia tanto al profesional como a la comunidad general.
Este proyecto forma parte de un proceso más amplio de consolidación y modernización del retail especializado en la Región de La Araucanía. A través de una arquitectura que equilibra eficiencia, identidad y relación con el entorno, la nueva sucursal en Villarrica no solo amplía el acceso a materiales y tecnología, sino que también establece un estándar para futuras intervenciones en contextos sensibles y culturalmente cargados.
Diseñado y dirigido por Impulso Arquitectos, con ingeniería de DTP, especialidades de Gestión Integrada y construcción a cargo de Santa Sofía, el edificio se proyecta como un aporte concreto al desarrollo del sur de Chile, reafirmando que incluso en programas utilitarios es posible construir arquitectura con sentido de lugar.