Un lugar para descansar
El proyecto surge de la necesidad de una pareja que culmina su vida laboral en la capital del pais por encontrar tranquilidad y cambiar esa ajetreada vida de ciudad, a un retiro en mayor paz y en comunión con la naturaleza; Es en definitiva un lugar para el descanso, y para recibir en ocasiones especiales a sus hijos y nietos que viven por fuera del pais.
A partir de esta dinámica se propone una vivienda campestre de un solo nivel dividida en dos grandes contenedores, el primero agrupa el acceso y las zonas sociales y de servicio de la propiedad, el segundo separado por medio de un puente acristalado sobre un patio ajardinado, contiene las zonas privadas como las habitaciones y estudios de la pareja.
La vivienda se emplaza en un territorio de clima calido y por este motivo no son ajenos a la propuesta soluciones de confort térmico pasivas como entrepisos mas elevados, múltiples disposiciones para la circulación de aire, protección solar mediante aleros y elementos en fachadas, así como soluciones mas tecnológicas como ventiladores.
La propuesta se nutre una materialidad atemporal, con productos propios de la zona como el ladrillo a la vista, y pinturas artesanales en colores tierra con el fin de mantener un carácter propio y contemporáneo además de facilitar el mantenimiento.